martes, 21 de febrero de 2012

CUARESMA: UN CAMINO DE GOZO

Un año más nos volvemos a encontrar en las puertas de la Cuaresma. Un camino de cuarenta días que la Iglesia nos invita a recorrer para poder llegar con ilusión y con compromiso renovado a la gozosa celebración de la Pascua.
El miércoles de ceniza es la puerta que nos introduce en este recorrido.
A lo largo de estas semanas somos invitados a profundizar, por medio de los textos de la liturgia, en nuestro bautismo, en nuestra condición de hijos y de hijas del Padre. Los textos del evangelio de cada domingo nos irán presentando a la persona de Jesucristo, siempre fiel al Padre, caminando hacia la Cruz y la Resurrección.

Este próximo domingo, el primero de la Cuaresma, Jesús mismo nos dirá: “Convertíos”, como una invitación a dirigir y a enfocar nuestra vida hacia Dios y hacia los hermanos, poniendo nuestra mirada en él mismo, que vivió con plenitud y con alegría su incondicional entrega.

Que este tiempo de Cuaresma nos ayude también a nosotros a profundizar en nuestro seguimiento y en nuestro compromiso como creyentes. ¡Recorramos este camino con alegría!

viernes, 3 de febrero de 2012

"ALÉGRATE SIEMPRE EN EL SEÑOR"


La frase que queremos comentar hoy de santa Clara también está contenida en una de las cuatro cartas a su amiga Inés. Con esta breve pero profunda exhortación cerraremos esta pequeña recopilación de textos de Clara que nos han hecho entrar un poco en el interior de esta gran mujer y que hemos ido comentando a lo largo de los últimos meses.

Clara invita a su amiga Inés a vivir siempre en la alegría y le muestra su fuente: Jesús, el Señor. Cuando Clara escribe estas palabras ya hace unos años que está enferma, prostrada en cama. Su situación personal no es fácil, y tampoco faltan problemas en el momento histórico en que vive, pero ella no pierde nunca el gozo ni la alegría porque vive unida a Jesús, unida a Aquel por el cual se sabe tan amada.

Estas palabras también se dirigen hoy a nosotros para que, pese a las dificultades y problemas, vivamos en la alegría. Jesús está con nosotros, en lo más íntimo de cada uno, acogiéndonos, amándonos, ayudándonos, alentándonos, ofreciéndonos su paz y su luz... Abrámonos a él, vivamos adheridos a él y nuestra vida tendrá otro color, las dificultades las afrontaremos con paz, y la alegría verdadera llegará a ser nuestra compañera de camino.

viernes, 20 de enero de 2012

CONTEMPLAR A MARÍA

Tras el tiempo de Adviento y de Navidad, retomamos el comentario de algunos textos de los escritos de santa Clara. Hoy nos quedaremos en la invitación que hace a su amiga Inés cuando le escribe: “Adhiérete a su Madre dulcísima, que engendró un tal Hijo: los cielos no lo podian contener”.

Clara invita a Inés a unirse en María en el sentido más amplio del término: a adherirse a ella, a sus actitudes, a fijarse cómo respondió al Señor, a mirarla con el deseo de seguir sus huellas… Clara contempla a María como la que “engendró un Hijo que los cielos no lo podían contener”. Admira de la grandeza de María como Madre de Jesucristo, pero todavía la admira más como seguidora de su Hijo. María es la pobre, es la que vive de forma más plena las bienaventuranzas, la que acoge y reflexiona la Palabra, la que vive abandonada y confiada en las manos del Padre…

Para Clara María es muy grande porque la ve íntimamente unida a Jesús, compartiendo su vida de pobreza y desprendimiento, de humildad y abandono, de servicio y entrega. El deseo de Clara es que su amiga Inés, y también todos nosotros, miremos a María y, como ella, vivamos profundamente unidos a Jesús.

Esforcémonos por hacer realidad el deseo de Clara, ¡que es el deseo del mismo Jesús!

jueves, 5 de enero de 2012

EPIFANÍA: UNA INMENSA ALEGRÍA

Nos encontramos todavía en el tiempo de Navidad durante el cual seguimos recordando y celebrando el nacimiento de Jesús. Una de las últimas fiestas de estos días es la de Epifanía, que se suele conocer como “el día de los Reyes”, un día de ilusión, de sueños y de magia sobre todo para los más pequeños de la casa pero también para nosotros. El evangelio de este día nos presenta a unos personajes, “unos magos”, venidos de muy lejos, “de Oriente”, que vienen a buscar a este Niño que ha nacido para “adorarlo”.

Todos nosotros tendríamos que identificarnos con estos “magos”: no les importa hacer un larguísimo camino, dejarse guiar por una luz, buscar sin desfallecer, preguntar, seguir las indicaciones recibidas, proseguir el camino... Estos magos simbolizan el esfuerzo ilusionado y constante para encontrar a Jesús, la búsqueda tenaz que no se echa atrás ante dificultades u oscuridades.

Si en nosotros hay el mismo anhelo de los magos, y como ellos buscamos a Jesús en la Palabra reflexionada, en la Eucaristía participada, en el servicio y el amor a los hermanos, experimentaremos, en lo más íntimo de nuestra persona, “la inmensa alegría” que experimentaron los magos cuando encontraron a Jesús.

Pongámonos, pues, en camino con la seguridad de que Jesús siempre se deja encontrar por aquellos que lo buscan y quiere que también todos nosotros disfrutemos de la inmensa alegría que nos ofrece.

Con el próximo domingo, la fiesta del Bautismo del Señor, acabará este tiempo de Navidad. Ojalá haya sido para cada uno de nosotros una ocasión para experimentar un poco más profundamente la presencia de Dios en nuestras vidas.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

NAVIDAD: LA LUZ VERDADERA

Tras las cuatro semanas de Adviento, ha llegado la esperada celebración de la Navidad. La Navidad, para los creyentes, tiene un sentido entrañable y profundo: por una parte, recordamos el nacimiento de aquel a quien queremos seguir, Jesús; y por otra, nos revela y nos descubre un poco más a su persona.

Como nos dice el evangelio, Jesús ya existía desde siempre con Dios: ”la Palabra estaba junto a Dios”; nos dice también que “era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre”. Todos necesitamos ser iluminados por Jesús: necesitamos aprender a mirarnos y valorarnos desde Dios, a tener esta misma mirada hacia los demás, hacia nuestra vida y el mundo. Jesús es la Luz, nos trae la verdadera luz: abrámonos, acojámoslo, dejémonos guiar por Él.

Cuando en estos días veamos pesebres, con la imagen de Jesús Niño, recordemos las palabras del evangelista Juan: “es la luz verdadera”. Aquel niño creció, vivió en el silencio de Nazaret y, más tarde, ofreció a todo el mundo la luz verdadera, con su Palabra y con su vida; Aquel niño se hizo hombre, murió y resucitó, y ahora vive en medio de nosotros y sigue ofreciéndonos su Luz: dejémonos iluminar plenamente por Él y será realmente Navidad en nuestra vida.

Os invitamos a ver una “exposición virtual” de los pesebres de nuestro monasterio, realizados por el Sr. Josep Pujal, padre de una de las hermanas de la comunidad.

¡Feliz Navidad a todos quienes nos seguís por medio de esta página!

viernes, 16 de diciembre de 2011

EL "SÍ" DE MARÍA


Vamos llegando al final del camino del Adviento. El evangelio de las semanas anteriores nos invitaba a velar, a preparar y a allanar los caminos del Señor. Este domingo, el evangelista Lucas nos presenta a María, la muchacha que realmente estuvo dispuesta y que siempre allanó los caminos al Señor porque toda la vida supo escuchar y abrirse a la Palabra.

Por experiencia sabemos que dar un “sí” o un “no” en cualquier momento de nuestra vida puede ser decisivo por empezar una nueva etapa, para tomar una decisión importante, para encaminarnos hacia una dirección determinada… El “sí” que dio María al plan de Dios cambió toda la historia, no sólo la de su tiempo, sino también la nuestra y la de siempre. Diciendo “sí” al proyecto de Dios sobre ella, María dejó entrar en ella a Dios mismo en la persona de su Hijo Jesucristo. Con su “sí”, pese a las dudas, los miedos, las incertidumbres, los interrogantes, se abrió con docilidad y generosidad a lo que Dios le proponía y fue el instrumento escogido por Él para traer al mundo el don más preciado: su propio Hijo.

Recorramos estos últimos días de Adviento con la mirada puesta en María, en su apertura, en su capacitado de interioridad y de respuesta confiada, y podremos celebrar la Navidad con sus mismos sentimientos.

sábado, 10 de diciembre de 2011

"ALLANAD EL CAMINO DEL SEÑOR"


En este tercer domingo de Adviento, la Iglesia nuevamente nos presenta la figura de Joan Bautista y su gran invitación: “Allanad el camino del Señor”. Podríamos preguntarnos el porqué de esta insistencia a abrir rutas, a allanar caminos…

Los acontecimientos importantes de la vida no los improvisamos sino que los preparamos con cuidado y diligencia. Nuestro encuentro con Jesús, más importante para nosotros de lo que pensamos, también hace falta que la preparemos cuidadosamente: que busquemos ratos por abrirnos a Él y escucharlo en su Palabra, que nos acerquemos a Él en los sacramentos, que nos dirijamos a los hermanos con sinceridad y amor, que dejemos paso en nuestra vida a las actitudes de Jesús... Si hacemos esto descubriremos a Jesús entre nosotros y lo conoceremos.

Jesús siempre se deja encontrar de quienes lo buscan; allanémosle, pues, el camino en nuestro vivir de cada día y abrámonos a Él; es la mejor manera de vivir este Adviento y de prepararnos para la Navidad.